

Empecé noviembre con una promesa muy seria: verduras al vapor, agua con limón y nada de frituras hasta Navidad. Duró cuatro días. Al quinto me tocó buscar el mejor encebollado de Barcelona, y una puede decirle que no a muchas cosas, pero no a un caldo de pescado con yuca.
Para quien todavía no lo conozca: el encebollado es la sopa de la costa ecuatoriana. Lleva albacora o atún, yuca y cebolla curtida con limón, y se acompaña con chifles, que son láminas finas de plátano verde frito. En Ecuador se toma por la mañana y tiene fama de resucitar a cualquiera después de una noche larga. En Barcelona y alrededores lo sirven en tantos sitios que elegir uno da más miedo que la báscula.
Cómo lo hemos decidido
No me he comido 69 encebollados en una semana. Ganas no me faltaron, pero ni mi estómago ni mi sueldo dan para tanto. Lo que hice fue leer lo que cuentan los clientes. Busqué en Google Maps los restaurantes y bares de Barcelona, L'Hospitalet, Esplugues y Santa Coloma que aparecen al buscar encebollado o comida ecuatoriana, y salieron 69 locales abiertos. De cada uno, Google enseña las cinco reseñas que considera más relevantes. De todas esas, 43 hablan del encebollado.
Después separé las que lo ponen por las nubes de las que lo hunden. Ganaron las buenas, 28 frente a 15 quejas o comentarios a medias, y muchas de esas quejas son por el servicio más que por la sopa. Para el podio conté cuántas reseñas de cada sitio mencionan el plato y cómo lo hacen, y luego miré la nota media del local y si las opiniones son recientes. No es un estudio científico. Es lo que hace cualquiera antes de elegir dónde comer, solo que con más paciencia y una libreta.
Oro: La Cazuela Ecuatoriana, en L'Hospitalet
Sí, ya sé que L'Hospitalet no es Barcelona. Que se lo digan a la línea 1 del metro, que pasa de una a otra sin pedir permiso. El primer puesto es para el Restaurante La Cazuela Ecuatoriana, en el carrer d'Enric Morera, 39. Tres de las cinco reseñas que muestra Google hablan del encebollado, las tres con cinco estrellas y las tres de este año. Ningún otro local se le acercó.
Un cliente le pone un «encebollado 20/20» y añade que llegó «bien caliente como tiene que ser», que es justo lo que una quiere oír de una sopa. Una clienta escribe en octubre que estaba «riquísimo con un sabor único» y que el sitio ya es su favorito de comida ecuatoriana. La tercera pidió encebollado, bolón, jugo y menú del día, y se fue hablando de «precios muy razonables». Yo con ese pedido salgo rodando.
La única pega es que el local tiene todavía pocas opiniones: 55, con una media de 4,5. Si dentro de unos meses sigue así, no habrá quien se lo discuta.
Plata: Riochico Chonero, en Sant Martí
Para quien no quiera salir de la ciudad, el segundo puesto está en el carrer dels Enamorats, 139. Riochico Chonero – Parrilla y Sabor tiene dos reseñas sobre el plato y las dos son de cinco estrellas. Una clienta que se declara fan de la comida ecuatoriana, «sobre todo del encebollado», dice que le sorprendieron «la cantidad, la presentación y el servicio». Otra reseña, de octubre, pone el encebollado por delante del ceviche de camarón y del corviche, y cuenta que a partir de las seis de la tarde tienen bufé libre por 24 euros, sin bebida ni postre. Yo solo lo dejo aquí. Mejor confirmarlo antes de ir con hambre de tres días.
Ojo con la confusión: no es el mismo sitio que el Chonero Riochico del centro comercial La Farga, en L'Hospitalet, que tiene una nota de 2,7 y una reseña muy enfadada porque no le querían servir el encebollado del menú. Mismo nombre, otra historia.
Bronce: Los 3 Hermanos, en El Carmel
La Rostisseria Los 3 Hermanos, en el carrer del Llobregós, 112, es de esos sitios de barrio que no salen en las guías. Sus dos reseñas sobre el encebollado son de cinco estrellas: una lo llama «uno de los mejores encebollados que he saboreado» y otra es de un cliente que dice llevar años comiéndolo allí. Tiene una media de 4,6. Y la cuesta del Carmel justifica el plato, o el plato justifica la cuesta, según se mire.
Los que también tienen fans
Hay locales con una sola reseña sobre el encebollado, pero de las que no se olvidan. En Pollo Rico, en Esplugues de Llobregat, una clienta asegura que es «el mejor encebollado que he comido en Barcelona y mira que conozco sitios», y cuenta que lo ponen de primero en el menú. En El Gran Chonero, en L'Hospitalet, otra reseña dice casi lo mismo: «el mejor encebollado que he probado en BcN». En esto cada cual tiene su sitio y lo defiende como si fuera de la familia.
El caso más divertido es A Todo Barr, también en L'Hospitalet. Dos reseñas lo recomiendan y una de ellas jura que es el mejor «en todo Barcelona y sus alrededores». Pero otra clienta fue porque lo había visto en TikTok y salió diciendo que era «un encebollado más de la zona». Moraleja: TikTok no siempre tiene razón, y yo tampoco.
Lo que aprendí leyendo quejas
- Si lo pides a domicilio, mira bien las promociones. Una clienta de La Olla Manabita de la calle Progrés, en L'Hospitalet, cuenta que el dos por uno de encebollado en Glovo llegaba en dos tarrinas pequeñas que juntas no hacían una ración normal. Su conclusión es de manual: «con el encebollado no se juega».
- Pregunta el precio antes de pedir. En el Bar El Gran Combo, un cliente fue porque en Instagram anunciaban el encebollado a 7 euros y acabó pagando 14.
- Si no te gusta el cilantro, avisa. Una reseña de El Campeón Chonero 2 cuenta que no pudo terminarse el plato por la cantidad que llevaba.
- Los chifles son media vida. En más de una queja el problema no era la sopa, sino que se olvidaron de traerlos.
Mi dieta queda oficialmente en pausa. Si alguien me ve por L'Hospitalet con la servilleta al cuello, que no me salude, que estoy trabajando. Y si conoces un encebollado que debería estar en esta lista, escríbenos a hola@muylatinos.com y cuéntanos dónde está.
La semana que viene toca Bilbao y la bandeja paisa. Que alguien avise a mis pantalones.
Método: 69 locales revisados, 43 reseñas que hablan del plato (28 a favor). Fuente: Reseñas públicas de Google Maps consultadas el 4 de noviembre de 2026.

En Muy Latinos firma cada semana El mejor plato de la semana: elige un plato latino y una ciudad, lee las reseñas de quienes ya se lo comieron y decide dónde se come el mejor, aunque eso le cueste la dieta.